En la computadora el menú tiene lugar de sobra. En el celular hay que meter todo en una pantalla de unos 375 píxeles de ancho que se maneja con un pulgar, muchas veces con la otra mano agarrada del pasamanos del colectivo. Por eso casi todos los sitios terminan resolviendo el menú móvil igual, con el ícono de tres rayitas y una lista larga de enlaces.
Revisé en vista de celular cinco sitios que lo arman de otra manera. Dos son estudios de diseño que se dan el gusto de experimentar y tres son marcas enormes que tienen que vender todos los días. De cada uno anoto qué hace y qué idea sirve para un sitio común.
1. Bruno Simon: un portfolio que se recorre manejando
Bruno Simon es un desarrollador creativo y su portfolio circula entre desarrolladores web desde hace años. Al entrar no hay menú a la vista. Hay una isla en 3D con un autito rojo y un cartel escrito a mano que dice “Click to start”. La propuesta es manejar por ese mundo para ir descubriendo quién es y qué hizo, con secretos escondidos, como en un videojuego.
Para el que no tiene ganas de jugar, arriba a la derecha quedan dos botones. Uno abre un menú con pestañas de íconos, parecido al de un videojuego, y el otro tiene un marcador de mapa.

Nadie va a hacerle esto a un estudio contable. Lo que sí se puede llevar es que la forma de recorrer un sitio también cuenta quién sos, y que conviene dejar siempre una salida rápida para el que llega apurado.
2. Lusion: el menú como una pila de tarjetas
Lusion es un estudio de diseño 3D e interactivo. En el celular, el botón del menú es un círculo chico con dos puntitos. Al tocarlo, el fondo se pone azul eléctrico y el menú aparece armado en tarjetas apiladas. Una blanca tiene las cuatro secciones, con un punto al lado de la página en la que estás. Debajo vienen otra para suscribirse al newsletter, una para escribirles y una negra que lleva a su laboratorio de experimentos.

Separar en bloques lo que es navegar, lo que es suscribirse y lo que es contactar hace que el menú se entienda de un vistazo, aunque tenga pocas cosas.
3. Apple: once palabras grandes y dos niveles
Apple podría tener un menú interminable y elige mostrar once palabras: Store, Mac, iPad, iPhone, Watch, Vision, AirPods, Home, Entertainment, Accessories y Support. Ocupan toda la pantalla, en letra grande, sin íconos ni adornos.
Al tocar una, por ejemplo Mac, la pantalla pasa a un segundo nivel con una flecha para volver. Arriba aparecen los productos, también en letra grande, y abajo, más chicos, quedan enlaces de apoyo como comparar modelos, ayuda para elegir o financiación.

El tamaño de la letra hace el trabajo de la jerarquía y cada pantalla muestra un solo nivel. Para una tienda con muchas categorías es de las soluciones más prolijas que hay.
4. Stripe: los botones importantes nunca se van
Stripe abre un menú a pantalla completa con seis entradas (Productos, Soluciones, Desarrolladores, Recursos, Tarifas e Iniciar sesión) y una tarjeta para ver el catálogo completo. Abajo de todo quedan fijos los botones “Empezar ahora” y “Comunícate con ventas”, a la altura del pulgar, y siguen ahí cuando entrás a un submenú.
Adentro de Productos, cada producto lleva una línea que explica para qué sirve. “Terminal” sola no dice nada; “Terminal, pagos en persona” sí.

Las dos ideas sirven para cualquier sitio de servicios. La acción principal tiene que estar siempre a mano, sea el botón de WhatsApp o el de pedir presupuesto, y todo lo que tenga nombre de fantasía merece una línea que lo explique.
5. Airbnb: un menú de app adentro del navegador
Airbnb, en el celular, directamente no usa el ícono de tres rayitas. Abajo de todo deja una barra fija con tres opciones, Descubrí, Favoritos e Iniciar sesión, igual que en una aplicación. La búsqueda queda arriba, en una cápsula grande que dice “Empezá tu búsqueda”.

Cuando un sitio tiene dos o tres cosas que la gente hace todo el tiempo (buscar, guardar, entrar a su cuenta), una barra inferior les ahorra un toque y las deja justo donde llega el dedo.
Lo que se repite en los cinco
- Pocas opciones a la vista, entre cuatro y once, y el resto en un segundo nivel.
- La acción que importa (empezar, contactar, buscar) siempre a mano, muchas veces abajo.
- Señales de dónde estás, como un punto en la página actual o una flecha para volver.
- El menú como parte de la marca, sea un autito rojo o un fondo azul eléctrico.
Un sitio chico no necesita un mundo en 3D. Alcanza con mirar qué es lo que más se toca y ponerlo cerca del pulgar.
Los menús de esta nota se revisaron el 21 de octubre de 2026 en una vista de celular de 375 píxeles de ancho. Estos sitios cambian seguido, así que puede que al entrar encuentres algo distinto.
Preguntas frecuentes
¿Está mal usar el ícono de tres rayitas?
No. Lo entiende todo el mundo, y Apple y Stripe lo usan. La diferencia está en lo que pasa después de tocarlo: cuántas opciones aparecen, cómo se ordenan y si la acción principal queda a mano.
¿Conviene una barra abajo o un menú desplegable?
Una barra inferior funciona cuando hay entre tres y cinco acciones que se repiten mucho, como en una tienda o un sitio de reservas. Si el sitio tiene muchas secciones que se visitan de vez en cuando, un menú por niveles como el de Apple ordena mejor.
¿Un menú animado o en 3D hace más lento el sitio?
Puede. El sitio de Bruno Simon tarda unos segundos en cargar porque arma un mundo entero, y para un portfolio experimental está bien. En un sitio comercial conviene que el menú sea liviano y no frene la carga de la página, porque ahí cada segundo se nota.
Si querés revisar cómo se usa tu sitio en el celular, empezando por el menú, en Sitios web y tiendas online cuento cómo lo trabajo.


